El día que un platillo volante de Júpiter convocó a miles de personas en Brasil

2021 © José Antonio Caravaca (investigador y escritor)

Sucedió en el Brasil de los ochenta y es uno de los sucesos mas bizarros vinculados a la ufología carioca. Y es que hasta la fecha nadie ha podido explicar como la fantástica proclama de un desconocido, Edilcio Barbosa, llegó a reunir a más de 10.000 personas con la esperanza de ver la llegada de un platillo volante.  Según decía Barbosa una nave espacial procedente de Júpiter aterrizaría en una granja en Casimiro de Abreu, en el interior del estado de Río, a cuatro kilómetros del centro de la ciudad, en el Norte Fluminense. Tal era su fe en la realidad del evento que llegó a predecir el día y la hora exacta del encuentro:  el 8 de marzo de 1980, a las 5:20 am.

Su sensacional revelación empezó a generar gran expectación y en poco tiempo se creó una Comisión de Recepción compuesta por 30 personas. En el terreno se habilitó una zona para recibir a los habitantes de Júpiter, aunque se advirtió que tanto la prensa como el público debería estar a unos 300 metros de distancia del lugar de aterrizaje. Cuando llegó el día señalado se desbordaron por completo todas las previsiones de los organizadores.  

La expectación fue máxima y en el lugar se reunieron miles de personas (imagen cortesía https://blogs.oglobo.globo.com/)
El publico asistente esperaba la llegada de los extraterrestres (https://blogs.oglobo.globo.com/)
Edilson Barbosa el contactado que proclama la llegada de los jupiterianos tuvo que salir escoltado por la policía al final de la jornada para evitar incidentes. (https://blogs.oglobo.globo.com/)

Ante la llagada masiva de curiosos y entusiastas se tuvo que desplegar en la zona 300 efectivos entre policías, militares, ambulancias y personal de tráfico para controlar el evento. Según la prensa hasta el ayuntamiento local planeó una recepción por todo lo alto para los extraterrestres. Se decía que incluso la NASA envió a algunos enviados a la zona para verificar la realidad del anuncio. 

Pero desgraciadamente nada ocurrió a la hora señalada por Barbosa. Al final de la jornada se certificó que el platillo volante, tras mucha espera, no iba a aparecer y ni mucho menos aterrizar ante miles de personas. Y por precaución, el supuesto «embajador» de los jupiterianos tuvo que salir del lugar escoltado por la policía.

Artículo publicado en la web oficial de José Antonio Caravaca con fecha del 9/12/2020